Franco Agustín Bindi volvió a instalarse con todo en el centro de la escena política argentina. Su historia une a Gerardo Zamora con Venezuela, la AFA con la Operación PUF, y todo eso aterriza hoy en el escándalo que golpea al corazón del gobierno de Milei.
Bindi fue asesor del diputado Leopoldo Moreau y siempre se movió con comodidad en los márgenes donde se cruzan inteligencia, Tribunales y política. Uno de los capítulos más sensibles y recientes de su biografía es su conexión con Venezuela: PDVSA, SEBIN y la liberación de Nahuel Gallo. Según pudo saber Total News Agency, Bindi logró despertar la curiosidad de algunas agencias de EE.UU e Israel. En su momento, el Ministerio de Seguridad, representado por el abogado Fernando Soto mientras Patricia Bullrich era ministra, presentó un escrito judicial que lo calificaba como un agente de gobiernos extranjeros y le atribuyó conductas cercanas a la traición a la patria.
Paralelamente, Bindi construyó un pequeño pero influyente grupo de medios. En junio de 2014, mediante el decreto 1309/2014 de la Fiscalía de Estado de Santiago del Estero (entonces bajo la gobernación de Claudia Abdala de Zamora, esposa del gobernador), se contrató al estudio jurídico de Bindi –y también a su hermana, su padre y su entonces socia Giselle Robles– para representar a la provincia en todas las causas que se tramitaban en la Ciudad de Buenos Aires. Y esta vez, la lupa está puesta en sus vínculos profundos con el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, su participación en la Operación PUF, sus estrechos lazos con Venezuela (incluido el SEBIN y PDVSA) y su rol en la reciente liberación del gendarme Nahuel Gallo, donde la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) figuró públicamente pero los contactos reales habrían pasado por él.